El monasterio cisterciense de Nuestra Señora de Vico, es un lugar de encuentro. Encuentro que es encontrar y encontrarse.
Desde nuestra espiritualidad cisterciense queremos vivir y ofrecer a quienes se acercan a este lugar esa experiencia de encuentro, interiorización y paz que nos capacita a caminar en ese
itinerario rico y abierto que es nuestra existencia.
Como canta el poeta León Felipe:
Nadie fue ayer,
ni va hoy,
ni irá mañana
hacia Dios
por este mismo camino
que yo voy.
Para cada hombre guarda
un rayo nuevo de luz el sol...
y un camino virgen,
Dios.